No. Nos es un artículo dedicado a algún amado, se trata de conocerse una misma. Hacia dentro.

En distintas facetas de mi vida he visitado psicólogas, consteladoras y psiquiatras. Una vez “estabilizadas” las crisis se tiene la capacidad de ver en retrospectiva y perspectivas distintas los sucesos y emociones, pero lo más importante es permitirte ver tu vida en contexto.

Siempre me queda un  conflicto interno, sobre análisis que explican el actuar de las personas a partir de sus experiencias del pasado. Es como si te volvieses co partícipe y/o corresponsable de lo que te sucede (a excepción de abusos, acosos, robos y violaciones)

En pocas palabras, algunos problemas de tu vida pueden ser predecibles según sucesos en tu infancia o adolescencia.

Resulta que nuestros gustos, miedos y placeres no son natos o mágicos sino que obedecen a esas historias pequeñas y cotidianas vividas con anterioridad.

Sin embargo, aunque se escuche lógico en la ruta de la vida, puede resultar cruel y hasta déspota contra quien sufrió en su pasado.  Además de parecerme abominable es al mismo tiempo sádico y divertido.

¿Qué significa?

Las teorías insisten en ubicar a las niñas que no crecieron con una figura paterna en  mujeres que aceptan relaciones enfermizas; de ahí que Nicaragua tiene tantos padres irresponsables y mujeres en amores románticos que las castigan. Niños con ausencias de padres convirtiéndose en adultos proveedores u alcohólicos, infancias tristes = personas adultas agresivas.

Se convierte en una especie de destino maléfico entre las causas y las consecuencias.

Algunos aspectos “divertidos del estudio de casos” es que  hay  vivencias cotidianas  que demuestran el impacto del pasado.

Así por ejemplo:

  • Tengo una amiga que le produce asco comer huevo. La razón: en su niñez hubo una época de terrible pobreza y el huevo era la única receta de cada día.
  • Mi amigo llena su vida de joyas y comodidades aunque implique deudas y poca comida, porque creció viendo a la patrona de su mamá llevar una vida pomposa.
  • Otro amigo de 30 años que le apena hablar en público por la burla que vivió a sus 12 años.
  • Yo aun uso “chinelas”para bañarme porque en mi infancia el baño era de tierra.

Si bien los sucesos pasados y profundos marcan nuestras personalidades, las personas debemos dar el salto de ser “la predicción” pasar a ser quien se desea.

Propongo apostar por escudriñar nuestras pequeñas historias, conocer lo que estaba guardado, en vez de callar esos gritos internos que tira el alma hacer un viaje interno, abrazarnos y aceptar lo que no pudimos cambiar.

Debemos reconocer nuestras historias, no olvidarlas, no hacer como si nunca pasaron y hemos vivido una fantasía. Pero podemos resignificar nuestro pasado en acciones positivas para una/o misma y para los demás.

Me encantó leer el artículo de mi colega Yaser Morazán de Políticamente incorrecto, donde demuestra que nunca es tarde para actuar y romper los silencios que nos callan.

Reconocernos en la vida que estamos construyendo día a día, detectar las señales de nuestro cuerpo. Vernos actuar y convertinos en nuestra mejor aliada y no en un enemigo latente.

Significa que no debemos permitir que un no pasado doloroso marque nuestro destino.

De ahí el título del artículo; dejar de andar por la vida luchando contra una misma; que la historias positivas y también las difíciles nos permitan conocernos, entendernos, respetarnos, re descubrirnos y amarnos.

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